viernes, 23 de enero de 2009

Sobre las escobas masturbatorias de las brujas

"De la misma época -concretamente de 1324, cuatro años después de promulgarse la bula Super illius specula de Juan XXII- es una diligencia inquisitorial donde se dice:
Al revisar el desván de la dama se encontró un tubo de ungüento, con el cual engrasaba un bastón, sobre el cual podía deambular y galopar a través de todos los obstáculos donde y como ella quisiera.
El detalle de la escoba, reiterado en mil lugares, tiene una explicación farmacológica también, y es de los que se mantienen practicamente invariable hasta el siglo XVII. Otra diligencia, ahora  de 1470, indica:
El vulgo cree, y las brujas confiesan, que en ciertos días y noches untan un palo y lo montan para llegar a un lugar determinado, o bien se untan ellas mismas bajo los brazos y en otros lugares donde crece vello...
El palo se empleaba para frotar o incertar los ungüentos en zonas que la modestia del inquisidor se resiste a decir...
Tiene probablemente razón un antropólogo contemporáneo al afirmar que las famosas escobas de las brujas fueron consoladores quimicamente reforzados..."
Escohotado. Historia de las Drogas, Tomo I. pp. 280-281 

"WEYER, JOHANN. De Praestigiis Daemonum et Incantationibus ac Veneficiis. BasUeae, 1568.

This book is dedicated to the Duke of Cleves and Juliers and Berg, whose physician Weyer had been for fifteen years. It was submitted before publication to the theologians and priests of the court. (Reference to year 1566 in iv, 8; to 1563 in iv, 13 ; to 1564 in v, 22 ; to 1567 in vi, 6.) First ed. 1563.

…iii, c. 16 [bis]. The experiences of witches are delirious dreams induced by the drugs wherewith they confect their ointments.

Long quotation from Jo. Bapt. Porta (Magia Naturalis, lib. ii, c. 26), who had investigated the matter carefully. He gives the ingredients which are mixed with infants' fataconite, eleoselnium, frondes populneae, soot, [suim], pentaphyllon, bat's blood, belladonna, etc. They first rub the surface till red, to open the pores, and then rub the ointment strongly in. He experimented with a well known witch who promised for money to bring him answers. She turned everyone out of the room, but he watched her through the crack of the door, saw her strip herself naked and anoint herself thoroughly all over with an unguent. The somniferous drugs threw her into a deep sleep, out of which she could not be aroused by a smart whipping. When she awoke, she recited a long delirium, how she had crossed mountains and seas, etc., bringing false responses, and persisted pertinaciously on being contradicted. Their minds dwelling perpetually on these subjects, they are more susceptible, and as they live exclusively on insufficient vegetable foodbeets, chestnuts, greens, etc. they are more easily affected."

Lea, Henry Charles. Materials Toward A History Of Witchcraft p. 505

martes, 6 de enero de 2009

La calma antes de la tormenta

En relación con la claridad como segundo enemigo del hombre de conocimiento:

"No Congress of the United States ever assembled, on surveying the state of the Union, has met with a more pleasing prospect than that which appears at the present time. In the domestic field there is tranquility and contentment, harmonious relations between management and wage earner, freedom from industrial strife, and the highest record of years of prosperity. In the foreign field there is peace, the good will which comes from mutual understanding, and the knowledge that the problems which a short time ago appeared so ominous are yielding to the touch of manifest friendship. The great wealth created by our enterprise and industry, and saved by our economy, has had the widest distribution among our own people, and has gone out in a steady stream to serve the charity and the business of the world. The requirements of existence have passed beyond the standard of necessity into the region of luxury. Enlarging production is consumed by an increasing demand at home and an expanding commerce abroad. The country can regard the present with satisfaction and anticipate the future with optimism."
State of the Union, President Calvin Coolidge
December 4, 1928

 

"...Let’s not mince words: This looks an awful lot like the beginning of a second Great Depression. So will we “act swiftly and boldly” enough to stop that from happening? We’ll soon find out. We weren’t supposed to find ourselves in this situation. For many years most economists believed that preventing another Great Depression would be easy. In 2003, Robert Lucas of the University of Chicago, in his presidential address to the American Economic Association, declared that the “central problem of depression-prevention has been solved, for all practical purposes, and has in fact been solved for many decades.”"

Paul Krugman. 

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viernes, 2 de enero de 2009

El origen de la monta de toros

Quería empezar el año con un comentario sobre los nuevos tipos penales incorporados a la ley de tránsito, pero esto tendrá que esperar. Mientras veía las corridas de toros en canal 7, su última adquisición, Cristiana Nassar, hizo un comentario que me dejó... no se ni cómo describirlo. Palabras más palabras menos, dijo:
"Quiero aprovechar para hablar un poco de la historia de la monta.
Y es que debe haber sido muy curioso para los colonos venir acá a Costa Rica, traer sus toros, y ver a nuestros indígenas, los autóctonos, subirse encima de los toros, debe haber sido muy simpático para ellos.
Además eso ayuda para que en nuestro país casi ni existan clases sociales, pues eso acercaba a los colonos y a los ticos."
La locución de la señora es de plano estúpida, basta con decir que cada vez que el toro se acerca a un improvisado grita unos agudos: ayyyyyyy!!!!!! Aun así, la cretinez de esta incursión suya en la historia e identidad costarricenses, logró sorprenderme.
Por su parte, las transmisiones de canal 6, con la "selección del humor", han estado geniales. Especialmente Norval Calvo y Froilan Bolaños, quienes no sólo logran imitar la voz de Abel Pacheco, Calderón, Miguel Ángel, Figueres, Oscar Arias, Medfor, Lonnis, Beto Cañas, Elizabeth Odio, Margarita Penón, Elizabeth Fonseca, Amelia Rueda y muchos más, sino que también transmiten fielmente la sensibilidad de estos personajes y del momento político. 
Así que, a escuchar Pelando el Ojo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Los enemigos de un hombre de conocimiento

‑Cuando un hombre empieza a aprender, nunca sabe lo que va a encontrar. Su propósito es deficiente; su inten­ción es vaga. Espera recompensas que nunca llegarán, pues no sabe nada de los trabajos que cuesta aprender.

"Pero uno aprende así, poquito a poquito al comienzo, luego más y más. Y sus pensamientos se dan de topetazos y se hunden en la nada. Lo que se aprende no es nunca lo que uno creía. Y así se comienza a tener miedo. El conoci­miento no es nunca lo que uno se espera. Cada paso del aprendizaje es un atolladero, y el miedo que el hombre experimenta empieza a crecer sin misericordia, sin ceder. Su propósito se convierte en un campo de batalla.

"Y así ha tropezado con el primero de sus enemigos naturales: ¡el miedo! Un enemigo terrible: traicionero y enredado como los cardos. Se queda oculto en cada recodo del camino, acechando, esperando. Y si el hombre, aterra­do en su presencia, echa a correr, su enemigo habrá puesto fin a su búsqueda."

‑¿Qué le pasa al hombre si corre por miedo?

‑Nada le pasa, sólo que jamás aprenderá. Nunca llega­rá a ser hombre de conocimiento. Llegará a ser un ma­leante, o un cobarde cualquiera, un hombre inofensivo, asus­tado; de cualquier modo, será un hombre vencido. Su primer enemigo habrá puesto fin a sus ansias.

‑¿Y qué puede hacer para superar el miedo?

‑La respuesta es muy sencilla. No debe correr. Debe desafiar a su miedo, y pese a él debe dar el siguiente paso en su aprendizaje, y el siguiente, y el siguiente. Debe estar lleno de miedo, pero no debe detenerse. ¡Esa es la regla! Y llega un momento en que su primer enemigo se retira. El hombre empieza a sentirse seguro de si. Su propósito se fortalece. Aprender no es ya una tarea ate­rradora.

"Cuando llega ese momento gozoso, el hombre puede decir sin duda que ha vencido a su primer enemigo na­tural."

‑¿Ocurre de golpe, don Juan, o poco a poco?

‑Ocurre poco a poco, y sin embargo el miedo se con­quista rápido y de repente.

‑¿Pero no volverá el hombre a tener miedo si algo nuevo le pasa?

‑No. Una vez que un hombre ha conquistado el miedo, está libre de él por el resto de su vida, porque a cambio del miedo ha adquirido la claridad: una claridad de mente que borra el miedo. Para entonces, un hombre conoce sus deseos; sabe cómo satisfacer esos deseos. Puede prever los nuevos pasos del aprendizaje, y una claridad nítida lo rodea todo. El hombre siente que nada está oculto,

"Y así ha encontrado a su segundo enemigo: ¡la clari­dad! Esa claridad de mente, tan difícil de obtener, dispersa el miedo, pero también ciega.

"Fuerza al hombre a no dudar nunca de sí. Le da la seguridad de que puede hacer cuanto se le antoje, porque todo lo que ve lo ve con claridad. Y tiene valor porque tiene claridad, y no se detiene en nada porque tiene clari­dad. Pero todo eso es un error; es como si viera algo claro peto incompleto. Si el hombre se rinde a esa ilusión. de poder, ha sucumbido a su segundo enemigo y será torpe para aprender. Se apurará cuando debía ser paciente, o será paciente cuando debería apurarse. Y tonteará con el apren­dizaje, hasta que termine incapaz de aprender nada más.

‑¿Qué pasa con un hombre derrotado en esa forma, don Juan? ¿Muere en consecuencia?

-No, no muere. Su segundo enemigo nomás ha parado en seco sus intentos de hacerse hombre de conocimiento; en vez de eso, el hombre puede volverse un guerrero impetuo­so, o un payaso. Pero la claridad que tan caro ha pagado no volverá a transformarse en oscuridad y miedo. Será claro mientras viva, pero ya no aprenderá ni ansiará nada.

‑Pero ¿qué tiene que hacer para evitar la derrota?

-Debe hacer lo que hizo con el miedo: debe desafiar su claridad y usarla sólo para ver, y esperar con paciencia y medir con tiento antes de dar otros pasos; debe pensar, sobre todo, que su claridad es casi un error. Y vendrá un momento en que comprenda que su claridad era sólo un punto delante de sus ojos. Y así habrá vencido a su segundo enemigo, y llegará a una posición donde nada puede ya dañarlo. Esto no será un error ni tampoco una ilusión. No será solamente un punto delante de sus ojos. Ése será el verdadero poder.

"Sabrá entonces que el poder tanto tiempo perseguido es suyo por fin. Puede hacer con él lo que se le antoje. Su aliado está a sus órdenes. Su deseo es la regla. Ve claro y parejo todo cuanto hay alrededor. Pero también ha tro­pezado con su tercer enemigo: ¡el poder!

"El poder es el más fuerte de todos los enemigos. Y natu­ralmente, lo más fácil es rendirse; después de todo, el hombre es de veras invencible. Él manda; empieza toman­do riesgos calculados y termina haciendo reglas, porque es el amo del poder.

"Un hombre en esta etapa apenas advierte que su tercer enemigo se cierne sobre él. Y de pronto, sin saber, habrá sin duda perdido la batalla. Su enemigo lo habrá transfor­mado en un hombre cruel, caprichoso."

‑¿Perderá su poder?

-No, nunca perderá su claridad ni su poder.

-¿Entonces qué lo distinguirá de un hombre de conoci­miento?

‑Un hombre vencido por el poder muere sin saber real­mente cómo manejarlo. El poder es sólo un carga sobre su destino. Un hombre así no tiene dominio de si mismo, ni puede decir cómo ni cuándo usar su poder.

‑La derrota a manos de cualquiera de estos enemigos ¿es definitiva?

‑Claro que es definitiva. Cuando uno de estos enemigos vence a un hombre, no hay nada que hacer.

‑¿Es posible, por ejemplo, que el hombre vencido por el poder vea su error y se corrija?

‑No. Una vez que un hombre se rinde, está acabado.

‑¿Pero si el poder lo ciega temporalmente y luego él lo rechaza?

‑Eso quiere decir que la batalla sigue. Quiere decir que todavía está tratando de volverse hombre de conocimiento. Un hombre está vencido sólo cuando ya no hace la lucha y se abandona.

‑Pero entonces, don Juan, es posible que un hombre se abandone al miedo durante años, pero finalmente lo conquiste,

‑No, eso no es cierto. Si se rinde al miedo nunca lo conquistará, porque se asustará de aprender y no volverá a hacer la prueba. Pero si trata de aprender durante años, en medio de su miedo, terminará conquistándolo porque nunca se habrá abandonado a él en realidad.

‑¿Cómo puede vencer a su tercer enemigo, don Juan?

‑Tiene que desafiarlo, con toda intención. Tiene que llegar a darse cuenta de que el poder que aparentemente ha conquistado no es nunca suyo en verdad. Debe tenerse a raya a todas horas, manejando con tiento, y con fe todo lo que ha aprendido. Si puede ver que, sin control sobre sí mismo, la claridad y el poder son peores que los errores, llegará a un punto en el que todo se domina. Entonces sabrá cómo y cuándo usar su poder. Y así habrá vencido a su tercer enemigo.

"El hombre estará, para entonces, al fin de su travesía por el camino del conocimiento, y casi sin advertencia tro­pezará con su último enemigo: ¡la vejez! Este enemigo es el más cruel de todos, el único al que no se puede vencer por completo; el enemigo al que solamente podrá ahuyen­tar por un instante.

"Este es el tiempo en que un hombre ya no tiene miedos, ya no tiene claridad impaciente; un tiempo en que todo su poder está bajo control, pero también el tiempo en el que siente un deseo constante de descansar. Si se rinde por ente­ro a su deseo de acostarse y olvidar, si se arrulla en la fatiga, habrá perdido el último asalto, y su enemigo lo reducirá a una débil criatura vieja. Su deseo de retirarse vencerá toda su claridad, su poder y su conocimiento.

"Pero si el hombre se sacude el cansancio y vive su destino hasta el final, puede entonces ser llamado hombre de conocimiento, aunque sea tan sólo por esos momentitos en que logra ahuyentar al último enemigo, el enemigo invencible. Esos momentos de claridad, poder y conoci­miento son suficientes."

Castaneda, Carlos. Las enseñanzas de don Juan.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Una larga marcha a través de la noche

"Alrededor de la angosta balsa iluminada por la luz vacilante de la solidaridad humana, vemos el oscuro océano cuyas olas agitadas nos elevan y mantienen en alto un momento; de la gran noche exterior, una ráfaga fría viene a dar contra nuestro refugio; toda la soledad de la humanidad en medio de fuerzas hostiles se concentra en el alma individual, que tiene que luchar sola, con todo el peso de un universo que no se preocupa en lo más mínimo de sus esperanzas y temores…

Aceptar en el más íntimo sagrario del alma las fuerzas irresistibles de las cuales parecemos ser juguete – la muerte y el cambio, lo irrevocable del pasado y la impotencia del hombre ante la ciega violencia con que el universo se precipita de vanidad en vanidad –, sentir esas cosas y conocerlas, es conquistarlas…

La vida del hombre es una larga marcha a través de la noche, rodeado de enemigos invisibles, torturado por el cansancio del dolor, hacia una meta que pocos pueden esperar alcanzar, y donde nadie puede detenerse por mucho tiempo. Uno tras otro, a medida que avanzan, nuestros camaradas se alejan de nuestra vista, atrapados por las órdenes silenciosas de la muerte omnipotente. Muy breve es el lapso durante el cual podemos ayudarlos, en que se decide su felicidad o su miseria. ¡Ojala nos corresponda derramar luz solar en su senda, iluminar sus penas con el bálsamo de la simpatía, darles la pura alegría de un afecto que nunca se cansa, fortalecer el ánimo desfalleciente, inspirarles fe en horas de esperanza! No aquilatemos en escalas rencorosas sus méritos y deméritos, antes bien, pensemos sólo en su necesidad: en las penas, dificultades, quizás ceguera, que hacen desdichadas sus vidas; recordemos que son compañeros de sufrimiento de la misma tragedia que nosotros. Y así, cuando su día haya fenecido, cuando su bien y su mal se hayan eternizado en la inmortalidad del pasado, ¡ojala sintamos que si sufrieron, si fracasaron, no se debió a ninguna fechoría nuestra, antes bien, que toda vez que una chispa del fuego divino ardió en sus corazones, nosotros los acompañamos con nuestro aliento, con nuestra simpatía, con palabras honradas en las que alentaba un elevado coraje!"

Bertrand Russell. Misticismo y Lógica y otros ensayos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

sábado, 15 de noviembre de 2008

828.520 personas pobres no caben en el Nuevo Estadio Nacional

Ultimas noticias sobre la pobreza

Juan Manuel Villasuso

"Según la Encuesta, la Línea de Pobreza o monto monetario mínimo para que una persona pueda satisfacer sus necesidades primordiales, alcanzó en 2008 los ¢67.046 colones las zonas urbanas y ¢52.434 en las rurales."

"A pesar de la inversión extranjera, los desarrollos inmobiliarios y los proyectos turísticos, Guanacaste sigue mostrando los mayores niveles de pobreza de todo el país; y las regiones Pacífico Central y Atlántica continúan padeciendo porcentajes crónicos de pobreza, donde una cuarta parte de la población no puede satisfacer sus necesidades esenciales."

"Además, tal y como lo señala el INEC, este aumento de la pobreza evidencia “un cambio en la tendencia a la baja de los últimos tres años”, lo cual no puede tomarse a la ligera porque ocurrió en un periodo en el cual la economía costarricense crecía y los efectos de la crisis apenas comenzaban a manifestarse en variables clave como la inversión y el empleo."

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miércoles, 12 de noviembre de 2008

El chamanismo y lo pre-ontológico

Repasando Las enseñanzas de Don Juan para mi interminable tesis, recordé que al iniciar el curso de Contemporánea III algunas de las ideas del prólogo de Octavio Paz me parecieron muy cercanas a lo discutido en clase, pero no me atreví a mencionarlo. Al releerlo ahora, luego de haber concluido el curso, comprobé mi sospecha sobre la gran cercanía de ciertas ideas chamánicas con la dimensión "pre-ontológica". Veamos:

"La otra realidad no es prodigiosa: es. El mundo de todos los días es el mundo de todos los días: ¡qué prodigio!
La iniciación de Castaneda puede verse como un regreso... Vuelta a sí mismo, no al que fue ni al pasado: al ahora. Recuperación de la visión directa del mundo, ese instante de inmovilidad en que todo parece detenerse, suspendido en una pausa del tiempo. Inmovilidad que sin embargo transcurre -imposibilidad lógica pero realidad irrefutable para los sentidos-. Maduración invisible del instante que germina, florece, se desvanece, brota de nuevo.
[esto lo identifico con el post de la belleza del contraste]El ahora: antes de la separación, antes de falso-o-verdadero, real-o-ilusorio, bonito-o-feo, bueno-o-malo. [ruptura de los dualismos, por eso si-co-no, jeje]Todos vivimos alguna vez el mundo con esa mirada anterior pero hemos perdido el secreto. Perdimos el poder que une al que mira con aquello que mira. La antropología llevó a Castaneda a la hechicería y ésta a la visión unitaria del mundo: a la contemplación de la otredad en el mundo de todos los días. Los brujos no le enseñaron el secreto de la inmortalidad ni le dieron la receta de dicha eterna: le devolvieron la vista. [mirada pre-ontológica, aunque sería mejor "retorsión adumbrada": unidad de luz y sombra] Le abrieron la puerta [¿qué es la puerta?, jeje] de la otra vida. Pero la otra vida está aquí. Sí, allá está aquí, la otra realidad es el mundo de todos los días. [y por supuesto: lo ontológicamente más cercano, es lo ónticamente más lejano] En el centro de este mundo de todos los días centellea, como el vidrio roto entre el polvo y la basura del patio trasero de la casa, la revelación del mundo de allá. ¿Qué revelación? No hay nada que ver, nada que decir: todo es alusión, seña secreta; estamos en una de las esquinas del cuarto de los ecos, todo nos hace signos y todo se calla y se oculta. No, no hay nada que decir. [La encrucijada apofántica]"

Concluyo entonces con una cordial invitación a que los interesados en retornar a lo pre-ontológico recurran a los vehículos ilícitos de la ebriedad (peyote y lsd parecen buena opciones) para revolucionar la cotidianidad teledirigida.

martes, 4 de noviembre de 2008

Ebriedad y control

“Como medios para sentir y pensar de forma desacostumbrada, los vehículos ilícitos de ebriedad son cosas capaces de afectar la vida cotidiana, y en un mundo donde la esfera privada se encuentra cada vez más teledirigida, cualquier cambio en la vida cotidiana constituye potencialmente una revolución.”

Antonio Escohotado. Historia de las Drogas.