jueves, 17 de julio de 2008

miércoles, 9 de julio de 2008

Oda a la televisión

¿Qué sería la vida sin el televisor? Qué insoportable sería la existencia sin nuestra dosis de entretenimiento. Pobres seres primitivos aquellos humanos que habitaron antes de la era televisiva, pobres miserables que tuvieron que realizar ese terrible y doloroso esfuerzo de imaginar desde sí. El aburrimiento sería inevitable en las reuniones de ex–compañeros si no tuviéramos a Hi-Man, Maguiver y Los Magníficos. Las parejas tendrían que conversar en los restaurantes en lugar de ver “Cualquier mierda por un sueño que a nadie le importa en realidad”. Qué harían los padres si no pudieran decir “mijito no joda vaya vea tele al cuarto”, se verían compelidos a la épica tarea de criar a sus hijos, jugar con ellos y llevarlos a pasear. Desconoceríamos el humanismo de Eli Stone, Grey’s Anatomy y Desperate Housewives, careceríamos de esos momentos mágicos de enternecimiento cuando se humedecen los ojos al escuchar a Edgar Silva narrar un sueño, estaríamos ayunos de la moral aleccionadora con que cierran los episodios. Sin ese simulacro de humanismo televisivo que transforma al Che, la Madre Teresa y cualquier testimonio de revolución en mercancía, tendríamos el atrevimiento de soñar nosotros, de vivir nuestros sueños, de revolucionar nuestra vida.
El desamparo se apoderaría de los trabajadores si el llegar a casa después de ∞ horas de trabajo no fuera precedido por el ritual televisivo de relajamiento, no podrían más que mirar a su pareja y hablarle, tendrían que conversar después del cansancio de la jornada, se abriría la terrible posibilidad de que aparezca la insatisfacción y frustración acumuladas, sembraría de dudas terroristas la cotidianidad, despertaría el profundo deseo de mandar todo para la mierda, el añoro inconfesable del plomo en la sien.
No habría forma de proteger a los niños del peligro que conlleva vivir, no podrían sortear los riesgos que esperan fuera de la puerta, la inquietud infantil los llevaría a aventurarse en la selva urticaria de la vecindad, se hablarían como iguales siendo tan diferentes, se juntarían papudos y pauperros, aprenderían a querer en la calle entre güilas mala-junta, no conocerían las románticas historias de Betty la Fea, Lety la Fea y Ugly Betty, tendrían que hacer la imposible apuesta del amor, comerían jocotes sin lavar, leerían subidos en un árbol, amenazarían la propiedad privada de los vecinos para llevarle una rosa a esa güila hedionda, y el hijo de los hippies del barrio les abriría las puertas de la drogadicción con un puro para que luego vengan a robarse las joyas de la abuela. Sin duda sería catastrófico, sin tele los niños no tendrían alternativa: o se hacen delincuentes o los mata un delincuente.
Gracias al altísimo, la televisión nos previene de la herejía de leer y conocer nuestro pasado, pues así nos libramos de recordar esa oscura época pre-televisiva.

sábado, 5 de julio de 2008

Instante de luz

Arrojados en ese vacío oscuro de la existencia, somos un instante de luz, una flor fugaz; para luego volver a la oscuridad sin darnos cuenta.

viernes, 4 de julio de 2008

Celebración de la voz humana/2

"Tenían las manos atadas, o esposadas, y sin embargo los dedos danzaban, volaban, dibujaban palabras. Los presos estaban encapuchados; pero inclinándose alcanzaban a ver algo, alguito, por abajo. Aunque hablar estaba prohibido, ellos conversaban con las manos.

Pinio Ungerfeld me enseñó el alfabeto de los dedos, en prisión aprendió sin profesor:

-Algunos teníamos mala letra- me dijo-. Otros eran unos artistas de la caligrafía.
La dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie: en cárceles y cuarteles, y en todo el país, la comunicación era delito.

Algunos presos pasaron más de diez años enterrados en solitarios calabozos del tamaño de un ataúd, sin escuchar más voces que el estrépito de las rejas o los pasos de las botas por los corredores. Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse, con golpecitos, a través de la pared. Así se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores; discutían, se abrazaban, se peleaban; compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuesta.

Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada."

Eduardo Galeano. El Libro de los Abrazos

miércoles, 25 de junio de 2008

Fútbol y subdesarrollo

Turquía, país añorante de ser parte de la Unión Europea, aunque sólo el 3% de su territorio está en Europa y el 98% de su población es musulmana, se enfrenta en la semifinal de la Eurocopa a Alemania, superpotenia en todos los sentidos. La desventaja de los Turcos inicia antes del partido, las bajas por lesión y tarjetas los reduce a 12 jugadores de campo y 1 portero suplente, las reglas de la UEFA son claras, no se permite substitución de jugadores lesionadas una vez iniciada la competición. Son las reglas, y por lo tanto justas, nada que hacer.
Turquía fue mejor a lo largo de todo el partido, olvidándose de sus dificultades sorprenden con un juego ofensivo que los lleva a anotar primero. Pero pocos minutos después, en su primer remate a portería, Alemania empata el partido. El partido continúa con esta tónica, por momentos Turquía se resguarda consciente de su carencia de remplazos. Al minuto 79 Alemania toma la ventaja, pero de manera increíble el coraje Turco se impone de nuevo, empatando al 86.
Sobre la hora el lateral derecho de Alemania, Philipp Lahm (aquel que nos anotó el primer gol en el mundial del 2006) aprovecha que el jugador turco que lo marca, Kazim-Kazim, cae al piso lesionado, para hacer una pared y anotar el gol definitivo.
Alemania hizo 3 remates a marco y los tres fueron goles, Turquía jugó mejor, tiró a marco en 10 ocasiones y perdió.
Alemania ganó. Ganó porque en el momento de vulnerabilidad y dolor del rival no tuvo compasión, se aprovechó de ello y anotó. Así es la vida, así es el fútbol.
¿Será estúpido imaginarse a Lahm deteniendo el balón para auxiliar a su rival en su dolor? Si lo es, es igualmente estúpido esperar ayuda de los países desarrollados, esperar que no se van a aprovechar de nuestro dolor y vulnerabilidad.

martes, 24 de junio de 2008

DIS-que Inteligencia

En la edición del lunes 23 de junio del excelso periódico La Nación, apareció una artículo muy llamativo sobre la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), algo así como la CIA costarricense. A continuación algunas citas del reportaje:

- El Gobierno dispone de un cuerpo policial que vigila sin ningún control a los ciudadanos e informa al Presidente de la República de cualquier conducta “desestabilizadora”. Se trata de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (conocida como DIS)"

- Según su actual director, Roberto Solórzano, la DIS tiene como misión “preservar y defender la democracia”. "

- “Grupos subversivos siempre ha habido, pero no sale a la luz pública porque eso debilitaría al país”, sostiene Solórzano.

- “Don Óscar y don Rodrigo (Arias) dicen que donde no hay ejército la inteligencia es importantísima”, asevera el Director."

- Recursos. El Ministerio de la Presidencia asigna por separado presupuesto a la DIS y a la Unidad de Intervención Especial.
2006. ¢1.710 millones.
2007. ¢2.133 millones.
2008. ¢2.980 millones.

Declaraciones de su director Roberto Solórzano (Edad: 63 años. Profesión: Técnico en Lechería)

- o sea, la misión de esta institución es preservar y defender la democracia costarricense y sus instituciones.
- Nosotros somos responsables de la seguridad del Estado. Costa Rica no tiene un ejército, entonces defiende su democracia a base de inteligencia, previendo lo que puede suceder y los grupos que se pueden organizar con el propósito de desestabilizar el país.

- ¿Es frecuente la judicialización de los casos? No, cuesta mucho.

Declaración del Fiscal General Francisco Dall'Anese

“Ellos (la DIS) lo que dicen es que no tienen que dar informes, no tienen que identificarse, ni tienen que suscribir nada, porque ellos son agentes de inteligencia (...) Nosotros no deberíamos tener una policía política”.

Resulta entonces que en Costa Rica existe una DIS-que intelgiencia, encargada de preservar la democracia de los grupos subversivos que pretenden desestabilizarla. Labor harto importante ante la ausencia de ejército, verdadero bastión democrático de América Latina. Para esta importante misión cuenta con un presupuesto que se ha duplicado en dos años, llegando a 6 millones de dólares, y la dirección de un técnico en lechería. Ah, y lo mejor de todo, sus acciones de inteligencia son tan inteligentes que nunca llegan a juicio, es decir, su eficiencia prescinde del sistema judicial.

¿Y por qué La Nación publica este reportaje? Pues porque da igual si lo publican o no. Se pueden dar el lujo de hacer el chiste, de ridiculizar la DIS y no pasa nada. A lo sumo servirá para que la DIS se vuelva más "eficiente" en la persecución política. El país está tomado y ellos lo saben. Al propio fiscal general le intervienen los teléfonos y no puede hacer nada. Claro, no faltará el idiota que piense que La Nación está haciendo una denuncia seria, que les preocupa la existencia de una policía política. Les preocupa lo mismo que les preocupó publicar, todos los días durante varios meses, páginas completas que identificaban a líderes del NO con Hugo Chavez y otros personajes de terror.

viernes, 20 de junio de 2008

¿Cómo se corta la uñas Chuck Norris?


Me cuenta un amigo que participó en un concurso de reclutamiento de una empresa de publicidad. Como parte de los requisitos debía responder un cuestionario de más de 30 preguntas, entre las cuales había varias dirigidas a medir la creatividad del entrevistado. Una de ellas llamó la atención de mi amigo:

¿Cómo se corta las uñas Chuck Norris?

¿Para dónde voy?